7 Signos de Burnout en el Cuidador

Si eres el cuidador/ la cuidadora principal de alguien con enfermedad de Alzheimer u otra demencia, es posible que hayas experimentado el honor y el privilegio de brindar atención a tu ser querido. Sin embargo, también es posible que las responsabilidades y retos de esta tarea te abrumen en algunas ocasiones.

Debido a que el progreso de la enfermedad de Alzheimer implica cambios mentales, emocionales y físicos, ser un cuidador/ una cuidadora puede ser difícil. De hecho, la naturaleza misma de cuidar a alguien a tiempo completo puede llevar a la frustración.

Aunque ames a la persona que cuidas infinitamente, a veces no es suficiente a la hora de manejarla. La frustración e incluso el abuso de los cuidadores de personas con Alzheimer puede ocurrir y, de hecho ocurre a menudo, cuando alguien está tratando de hacerlo todo y no sabe qué más hacer.

Autoevaluación

Tómate el tiempo necesario para parar, incluso durante unos minutos, y evalúa cómo lo estás haciendo. ¿Estás lidiando bien y equilibrando las diferentes necesidades de tu vida? ¿O estás corriendo sobre vacío, a punto de tocar fondo?

¿Esto te resulta familiar?

¿Alguna vez has sentido que si él/ella discute contigo o repite la misma pregunta una vez más, vas a perder los papeles? ¿O que has llegado hasta aquí en tu relación con ella, y estás pensando en divorciarte? ¿Y cómo admitir estos sentimientos aparentemente horribles hacia alguien, cuando la persona que estás a punto de perder es tu cónyuge, padre o amiga querida?

¿Cuántos de estos signos de Burnout tienes?

  1. Sientes mayor irritación, frustración o enfado por cosas pequeñas.
  2. Los detalles, la empatía, el cariño mientras cuidas están desapareciendo y siempre te acompañan las prisas.
  3. Levantas la voz  más a menudo últimamente. Justo después, te sientes culpable y con remordimientos.
  4. A menudo te saltas aspectos de la atención de tu ser querido que son importantes para su bienestar porque son demasiado difíciles o requieren mucho tiempo.
  5. Tu propia salud mental está disminuyendo. Tal vez estás luchando con el aumento de la ansiedad, depresión o insomnio.
  6. Tu propia salud física está disminuyendo. Por ejemplo, has tenido que aumentar tu medicación por la presión arterial alta o te has hecho daño al intentar transferir a tu ser querido a una silla de ruedas.
  7. Tu propia familia está experimentando cambios importantes, y el cuidado de tu ser querido está fragmentando a tu familia.

Resultados de autoevaluación

Si rara vez experimentas estos signos, es probable que estés haciendo un buen trabajo equilibrando tus propias necesidades y las de tu ser querido con Alzheimer. Debes prestar atención a los signos de sobrecarga a medida que continúes brindando un excelente cuidado.

Si estos signos son  frecuentemente la regla en lugar de la excepción, es el momento de pasar a la acción. Fundamentalmente, tu propio bienestar tiene que ser una prioridad para tener éxito en el cuidado de los demás. Esto no significa que tus necesidades siempre tienen prioridad sobre las de tu ser querido. Sin embargo, significa que tú necesitas hacer algunas cosas de manera diferente o no podrás continuar durante mucho tiempo en el papel de cuidador/a principal.

Qué hacer si estás vacío/a

  • Pide ayuda. Tal vez hay otro miembro de la familia al que puedes pedir que esté  más involucrado, o tal vez puedes conseguir algunos voluntarios de una iglesia u otro grupo social para compartir tiempo con tu ser querido.
  • Considera la posibilidad de contratar ayuda en el hogar, como compañía o cuidado de la salud en el hogar, que proporcionará asistencia en el hogar.
  • Reserva tiempo para ti. Incluso puede que tengas que programarlo en tu calendario.
  • Prioriza. Date permiso para reconocer los desafíos de ser un cuidador/ una cuidadora y decidir lo que vas a borrar en tu lista de tareas.
  • Considera unirte a un grupo de apoyo de cuidadores de personas con demencia. Consulta con tu asociación local de Alzheimer o incluso con un centro local para conocer los horarios y lugares cercanos. A veces sólo ayuda a escuchar que no estás solo. Este buscador de asociaciones de Ceafa puede ayudarte.
  • Asegúrate de que todavía eres capaz de satisfacer las necesidades de tu ser querido en casa. Por ejemplo, si se ha “escapado” de casa más de una vez o si tiene úlceras por presión en su piel, si le resulta muy difícil moverse físicamente o sufres cada vez que necesitas asearlo bien, estas son señales claras de que necesita más apoyo.
  • ¿Todavía te sientes vacío/a o quemado/a como cuidador/a? Es posible que tengas que pensar en un breve período de cuidado de relevo o incluso aceptar el apoyo que ofrecen  los centros de día o residencias especializados. Aunque esto probablemente no sea tu primera opción (seguramente es la opción que quieres evitar a toda costa), otros han encontrado una gran ayuda en estos lugares que proporcionan un cuidado profesional y  cariñoso.

La importancia repostar

Una forma de pensar en tu energía emocional y física es imaginar un depósito de gasolina. Tu meta como cuidador/a es mantener el ojo en ese indicador del depósito de gasolina para que no termine vacío. Nada como dar demasiado.

Rellena tu depósito de energía emocional y física con regularidad, para ello tendrás que dejar de hacer algo. Recuerda esa lista de prioridades en tu calendario de actividades. Traerá beneficios tanto para ti como para la persona a la que cuidas.

Nuria Carcavilla, Psicóloga especialista en Demencias.

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Referencias:

Fisher Center For Alzheimer’s Research Foundation. What is the role of the family and caregiver in Alzheimer’s treatment? http://www.alzinfo.org/treatment-care/caregiving

U.S. National Institutes of Health. National Institute on Aging. Caring for Someone With Alzheimer’s. http://nihseniorhealth.gov/alzheimerscare/caregiversupport/02.ht

FUENTE: http://www.qmayor.com/